Cómo Hallar Descanso Para el Alma

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;

y hallaréis descanso para vuestras almas; (Mateo 11:29)

Hoy hablaremos de una orden dada a todos los que se sienten cansados. ¿Está usted cansado? Entonces es para usted esta palabra.

Jesús nos dice que aprendamos de él y hallaremos descanso para el alma. Yo quiero aprender de Jesús. Primero, porque él es el máximo y mejor ejemplo de mansedumbre y humildad que existe. Segundo, ¡Porque mi alma se cansa!

Gracias Jesús por hacerme no una sencilla invitación,

Sino por darme una orden para obedecer sin tardar.

Gracias por enseñarme la humildad de tu corazón,

También tu mansedumbre que me hacen descansar.

Una de las características más sobresaliente del carácter del ser humano es la humildad. Si tú piensas que posees esta virtud, jamás lo divulgues, porque el humilde no se exalta así mismo, tal como lo dice Proverbios 27:2 Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.

La humildad, según el Diccionario de la Real academia de la lengua, es “La virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades, y el obrar de acuerdo con este conocimiento”. La humildad también es considerada como Sumisión.

Es la palabra de Dios la que nos revela la verdadera humildad. En el libro de Proverbios y en los Evangelios especialmente, aprendemos que la humildad no es tener una pobre opinión de sí mismos o auto afligirnos diciendo “yo no soy nada, yo no valgo nada.”

La humildad es señal de madurez espiritual, porque es parte del fruto del Espíritu Santo.

La humildad se refleja en la manera de someternos a las autoridades y en los caminos que tomamos para resolver las dificultades.

La humildad bíblica es lo opuesto a la soberbia, a la arrogancia, y a la vanagloria, caras de un mismo pecado: El orgullo.

¿Qué se obtiene del orgullo?

“La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.” (Proverbios 29:23)

¿Qué se obtiene de la humildad?

Nosotros sabemos que la humildad fue lo que le permitió a Jesús ser exaltado por el Padre hasta lo sumo y recibir un Nombre que es sobre todo nombre. (Filipenses 2:5-11)

El Señor Jesús no se llamó a sí mismo Hijo de Dios, aunque sí lo era, sino que prefirió llamarse “el Hijo del Hombre” en señal de humildad. Tampoco quiso recibir aplausos ni elogios de la gente. Por último, aceptó la cruz que no merecía llevar.

Por su humildad, el Señor Jesucristo recibió la gracia de Dios. (Juan 1: 14, 17)

El Señor dice que te humilles y serás exaltado,

Mas tu exaltación será en el tiempo apropiado.

¡Jesús fue tan obediente que murió en una cruz!

¿Existe mejor ejemplo que el del Señor Jesús?

 

Leamos en Mateo 11:29 la orden que recibimos:

“Aprended de mí y hallaréis descanso para el alma”

Por lo tanto, si atendemos su voz y a Él seguimos,

Viviremos en este mundo en completa paz y calma.

 

Hay otro detalle bien significativo que resaltar,

De la orden dada por nuestro Señor y Salvador.

Que llevemos su yugo, no lo vayamos a olvidar,

Pues solamente unidos a él podemos descansar,

¡Yo quiero permanecer en tu presencia mi Señor!

 

Aprendamos del Señor e imitemos su obediencia,

Pero hagámoslo con amor como un servicio para él.

Entonces un día seremos reconocidos en su presencia,

Y Jesús nos dirá “Entra a mi gozo, buen siervo y fiel”.