
Por cuanto yo estoy afligido(a) y necesitado(a), el Señor me tiene en cuenta. Tú eres mi socorro y mi libertador; Dios mío, no te tardes. (Salmos 40:17)

Por cuanto yo estoy afligido(a) y necesitado(a), el Señor me tiene en cuenta. Tú eres mi socorro y mi libertador; Dios mío, no te tardes. (Salmos 40:17)

No temas, porque yo estoy contigo. No tengas miedo, porque yo soy tu Dios.

Vendrán a su tierra y entonarán canciones de alegría en las alturas de Jerusalén. Estarán radiantes debido a los buenos regalos del Señor:
¡NO SÉ QUÉ ESCOGER!

Porque para mí, seguir viviendo es Cristo, y morir, una ganancia. Y si al seguir viviendo en este cuerpo, mi trabajo puede producir tanto fruto, entonces no sé qué escoger.

He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. (Isaías 48:10)

Dios ha dado alimento a los que le temen; para siempre se acordará de su pacto. (Salmos 111:5)
DE LA TIERRA DE EGIPTO

Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te hice venir de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y la llenaré. (Sal 81:10)

En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal. (Job 5:19)
¡NO PUEDO ESPERAR MÁS!

En Dios solamente espera en silencio mi alma; de El viene mi salvación. (Salmos 62:1) LBLA