¡LES ESPERA UNA ALEGRÍA INMENSA!

La luz brilla sobre los justos, y la alegría sobre los de corazón recto. (Salmos 97:11) NTV

“¡Hay algo raro en ellos! ¡Tienen algo especial! ¡Es como una áurea!”

Después de oír estas expresiones referentes a los cristianos, me puse a meditar en ello para entender el significado de la palabra áurea.

Según la real academia de la lengua española, el primer significado de la palabra áurea es ORO. Me pareció muy interesante, pues, justamente el Señor dice en su palabra que la fe de los cristianos debe ser probada como se prueba el oro. Leamos con detenimiento lo que dice el siguiente texto:

Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve.  Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. (1 Pedro 1:6-7) NTV

No sé si usted al escuchar decir que los cristianos tienen una especie de “áurea”, lo había asociado con la fe probada. A mí me parecía una palabra mística. No me había detenido a verlo de otra manera. Tal vez lo llegué a asociar con la unción, pero no con la fe.

Sabemos que por los frutos se conoce el árbol. Es decir, de acuerdo con las acciones determinamos si un creyente es maduro o no. Pero al ser purificados en la fe, es razón para que otros puedan ver un resplandor especial, ¡No lo sabía! Hay tanta sabiduría en una frase y en una sola palabra dicha por el Señor, que nos faltaría tiempo para conocer en plenitud. Mas gracias sean dadas al Espíritu Santo que nos ayuda a entender lo que de otra manera no sería posible.

El oro tiene muchas características. Entre ellas el valor y el brillo. Además de que la luz brilla sobre los justos, el texto de hoy revela otra promesa de bendición para los que andan en rectitud. Esta promesa es precisamente la alegría. La alegría nos debe acompañar cada día aún en medio de las pruebas. Pues, ya leímos que antes de ser advertidos de las pruebas, se nos ha señalado el resultado glorioso: “Les espera una alegría inmensa”

También el gozo y la alegría fueron puestos delante de los ojos del Señor Jesús antes de morir. Y por causa de esa alegría y del gozo que tendría soportó la cruz. Leamos a continuación esta maravillosa palabra:

Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios.

¿Qué pruebas serían mayores que la muerte del Señor Jesús? 

¿Qué prueba de fe estás pasando que no te permiten ver el gozoso resultado?

Hoy es día para reflexionar en lo que tendremos mañana si permitimos ser probados. El hoy es determinante para tener un futuro de gloria al lado de nuestro Señor y salvador Jesucristo. Por tanto, “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”. (Hebreos 12:3)

¡Ayúdanos oh Señor a vivir justa y piadosamente!

Con un corazón recto que proyecte luz y alegría.

Evitando toda injusticia y todo doblez de ánimo,

Aborreciendo la falsedad la hipocresía y el engaño.

Mirando este mundo como ciudad no permanente,

Llevando frutos que glorifiquen tu nombre cada día.

 

Que no exista amargura tampoco debe haber queja constante,

NO al resentimiento en el corazón de quienes te han aceptado.

Con la mirada puesta en ti y en el ejemplo que nos has dado,

Es más que suficiente para avanzar y mantenernos triunfantes.

Así en esta tierra, sostenidos de tu mano es que avanzamos,

Permitiendo que vean tu persona si algo especial irradiamos.