¿ESTÁS CANSADA?

¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio,

y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. (Isaías 40:28-29)

Los seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios nos cansamos. Esta particularidad no es producto del diseño divino de nuestro Dios Creador, sino consecuencia del pecado desde Adán y Eva.

El cansancio no solamente se experimenta a nivel físico, sino a nivel del alma, lo cual yo diría que es mucho peor. Debido a ello es que comúnmente oímos decir: ¡Estoy cansada de hacer lo mismo todos los días! Estoy cansada de esta situación. Cansada de las injusticias. Cansada de esto. Cansada de aquello… cansada… cansada.

¿Qué le dirías a una persona que se siente cansada?

Tomemos como ejemplo lo que dicen las siguientes Escrituras:

(Mateo 11:28-29) Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Después de citar las Santas Escrituras, el siguiente paso sería orar por la persona para cumplir la Ley de Cristo que dice:

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. (Gálatas 6:2)

El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. (Romanos 13:10)

Nótese bien que cuando Dios dice “sobrellevad los unos las cargas de los otros”, nos está indicando de manera imperativa que juntos debemos hacerlo. De modo que no hay otra alternativa sino tomar las cargas y obedecer.

Algo está bien claro: No podemos sobrellevar los unos las cargas de los otros, sino a través de LA ORACIÓN. Así es como tomamos nuestras propias cargas y las cargas de otros para entregarlas al Señor Jesús. Al único que nos hace descansar.

Dar palmaditas en la espalda. Alentar con palabras bien intencionadas. Decir “¡Lo siento!". Plantear propuestas usando la sabiduría humana. Hacer juicios acusatorios o ignorar la condición del otro no brinda ninguna solución. Reiteradamente decimos que la única y mejor alternativa es JESÚS.

Vengamos a Jesús. Oigamos HOY la voz del Dios Eterno, del que Creó los cielos y la tierra. Oigamos la voz de aquel que se ofreció a sí mismo en la cruz para morir por ti y por mí. El que venció la muerte. El que resucito al tercer día. El que está vivo y reina por los siglos de los siglos. El que no se fatiga ni se cansa, ¡El único que puede llevar nuestras cargas y hacerlas como nada!

¿Quieres tú también experimentar descanso?

Ven a mí si estás cansado te dice mi Jesús.

Sé cómo hacerlo pues soy humilde y manso,

Yo soy el único que convierto las tinieblas en luz.

 

Jesús da nuevas fuerzas al que no tiene ninguna,

Él no se fatiga con cansancio, tampoco desfallece.

Ven ahora, recurre a Jesucristo porque él te asegura,

Que puede llevar tus cargas y también te fortalece.

 

Gracias por los confines de la tierra crear,

Dios que no te cansas en ninguna manera.

Gracias Señor porque nunca vas a desmayar,

Oyendo cuando clamamos de manera sincera.

 

No te fatigas, no te cansas, tampoco desfalleces,

Esta fiel promesa nos produce gran tranquilidad.

Pues, la palabra de Dios para siempre permanece,

¡Y si Dios lo ha dicho, Dios mismo también lo hará!