EL CAMINO EN QUE DEBO ANDAR

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. (Salmos 32:8)

Solo por medio de la dirección que recibimos de Dios, podemos saber y entender cuál es el camino que debemos seguir cada día.

Dios nos muestra el camino y luego guía nuestros pasos. No dice solamente “mira, ahí está el camino por donde debes andar.” No, ¡Además de señalarlo nos acompaña durante el viaje!

Es evidente entonces que no caminaremos solos,

Si nosotros permitimos ser por el Padre guiados.

Dejemos que fije sobre nuestro ser sus ojos,

Dejemos que nuestros pasos sean orientados.

Todo camino tiene un lugar de destino. Vano es caminar sin rumbo fijo, sin saber a dónde nos dirigimos. Pero caminar con la seguridad de que Dios ha señalado una meta para el cumplimento de su propósito, eso sí tiene sentido. Así que, nuestro compromiso es oír y obedecer la voz de aquel que sabe cuál es el camino que debemos seguir.

Ahora bien, ya que Dios ha prometido darnos sabiduría, (entendimiento espiritual) para oírle y para obedecerle, mantengámonos atentos a su voz; permitiendo a su vez que enfoque su mirada en nosotros, para que nuestro corazón se impregne de seguridad.

¡Algo más! Los ojos de Dios que vigilan cual centinela no permitirán que seamos dañados en nuestro andar. Atento está a cualquier peligro que aseche a nuestro alrededor, y listo para accionar en nuestra defensa.

Sí Señor, hazme entender el camino,

Enséñame Dios por donde debo andar.

Haz que mis oídos te puedan escuchar,

Para cumplir con mi profético destino.

Y si en tu palabra ya lo has prometido,

Con toda certitud yo lo voy a lograr.

 

Muchas gracias te doy mi buen Maestro,

Gracias por fijar tus ojos en mi pobre ser.

Gracias por ser mi guía en todo tiempo,

E impedir que mi alma se fuera a perder.

 

Eres mi derrotero, eres la luz que me guía,

Por favor nunca me dejes sin tu compañía.

Mi deseo es poder llegar al destino trazado,

A la meta que con sabiduría has señalado.

Gracias por fijar tus ojos en mí al caminar,

A la luz de tu mirada no me voy a extraviar.